Póngase en los zapatos del cliente


Hay tenderos que llevan años trabajando tras de su mostrador y pocas veces se han preguntado qué es lo que esta en la mente y el corazón de sus clientes. ¿Por qué compran unas cosas y otras no? ¿Qué les gusta? ¿Qué esperan encontrar en la tienda? ¿Cómo servirles mejor?

Tratar de ver las cosas desde el punto de vista del cliente, ayuda a prestar un mejor servicio y generalmente a vender más, pues se descubren nuevas formas de satisfacer los deseos y necesidades de sus consumidores.

Fácil y simple


La psicología del consumidor nos muestra que entre más fáciles y sencillas las cosas para el cliente, más probabilidades hay de establecer una relación comercial con él. Recientemente la empresa de fotocopiadoras Xerox, descubrió después de un completo estudio en el que participaron antropólogos, psicólogos, publicistas e ingenieros, que el exceso de botones y funciones en sus máquinas copiadoras, hacía que la gente no entendiera fácilmente su funcionamiento y por consiguiente dejara de comprarlas. A partir de ahí se diseñaron unas nuevas copiadoras con un máximo de tres botones para todas sus funciones, lo que ha redundado en beneficio de sus usuarios y por consiguiente de sus ventas.

Piense como cliente


Al igual que los productos, los servicios como las tiendas, pueden simplificarse en beneficio del cliente. Es fácil encontrar tiendas en las que las mercancías no están organizadas por categorias. Se encuentra la panela al lado de las pilas y los lapiceros, lo que dificulta la identificación visual de la mercancía por parte de quién desea comprar. También están llenas las vidrieras y las paredes de afiches viejos y ofertas excesivas que saturan la tienda y hacen que al final no se lea nada con tanto letrero. Las tiendas terminan volviéndose un mostrador detrás de un cúmulo de avisos.

Trate en estos días de hacer el ejercicio de pensar un poquito como cliente. Busque formas para colocar la publicidad sin saturar el local, alternativas para pagar la mercancía a partir de las nuevas tecnologías, criterios de atención que agilicen la compra y no hagan al cliente esperar demasiado, en especial al que compra más.

Los negocios existen no porque vendan, sino porque hay clientes que compran. Ponerse en los zapatos del cliente significa asumir una actitud de facilitador de la satisfacción del cliente que permita que todos ganemos.

Cómo comenzar un nuevo negocio

“Cada vez que usted ve une empresa exitosa, fue porque alguna vez alguien tomó una decisión arriesgada”
Peter Drucker.

Por: Carlos Andrés Naranjo-Sierra
Comenzar un nuevo negocio es fundamentalmente un asunto de decisión y riesgo. No hay a ciencia cierta una fórmula que nos permita identificar si triunfaremos o fracasaremos en el intento. Y entre mantener lo poco que tenemos o aventurarnos a ganar o perder en un nuevo proyecto, es más cómodo quedarnos como estamos, pues nos asegura el sustento de hoy. Pero ¿qué hay del mañana?

El dinero es un asunto importante pero no deje que los asusten los números, hay créditos para el pequeño empresario o a la empresa familiar, que ofrecen entidades como Microempresas de Antioquia o Actuar Famiempresas. De modo que si por alguna razón, bien sea necesidad, reto, deseo o ganas de un futuro mejor, Usted decide comenzar un nuevo negocio o implementar cambios radicales en el que ya tiene, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

Piense como cliente
Pregúntese por la naturaleza y el oficio de su nuevo negocio. ¿A que clase de personas les sirve lo que Usted ofrece? A comienzos del siglo pasado el enfoque era del tipo ¿Qué quiero venderle a la gente? hoy el enfoque a cambiado debido a la saturación de la oferta, así que actualmente es más conveniente y económinco preguntarse ¿Qué quiere la gente comprar? Casi siempre esta respuesta esta influenciada por deseos de comodidad, seguridad, salud, belleza o estatus.

Piense por Usted
Investigue, pero no deje que la investigación dirija su decisión. Es decir, consulte con quienes saben del tema en el que Usted quiere incursionar pero no deje que esta sea la única base sobre la cual escoja arriesguarse o no. No deje que los demás piensen y decidan por Usted. Recuerde que es más fácil encontrar peros que soluciones y muchas veces los seres humanos tendemos a esconderle a los otros las buenas oportunidades por miedo a que nos monten la competencia.

Piense en las cuatro P
Producto: ¿Es atractivo su producto o servicio?
Precio: ¿Es competitivo su valor? (Ojo, competitivo no quiere decir bajo).
Promoción: ¿Puede comunicar claramente sus ventajas?
Plaza: ¿Tiene una ubicación adecuada para su público?

Piense diferente
Es necesario que identifique que puede hacer único a su negocio o que puede ofrecer que los demás no hayan ofrecido o no puedan ofrecer. Póngale su estilo a su negocio y deje de tratar de imitar a los demás. Entre más parecido sea su negocio a los que ya existen, más difícil será para su posible cliente poder identificarlo. En mercadeo ser diferente es la clave para ser mejor, no al revés.

Actúe
La más grandiosa idea no sirve de nada si no se hace algo por aplicarla. ¡Actué!

Somos un negocio de creatividad, no comisionistas de medios

Las cosas han cambiado desde que los grandes maestros de la publicidad fundaron las primeras agencias. Hopkins, Reeves, Ogilvy, Bernbach o Burnett verían con desconfianza como sus propios nombres han sido utilizados sólo para comisionar medios en vez de hacer creatividad.

Es normal, aunque tal vez ilógico, que las grandes agencias se hayan enfocado en la parte del negocio que más ingresos genera: La pauta en medios. Dejando rezagadas a la creatividad y a la estrategia. Las pymes no pueden darse ninguno de estos dos lujos.

Primero, no pueden estar pautando permanentemente en medios, generando un rubro significativo que haga rentable el negocio de su socio publicitario por medio de la comisión de agencia y segundo, no pueden deshechar la creatividad y la estrategia en aras de la pauta. Es decir, deben analizar sus posibilidades y necesidades tácticas, independientemente de los compromisos con los medios que tenga su agencia.

Debido a ésto, hemos desarrollado un sistema de trabajo diferente. No nos enfocamos en la pauta por la pauta sino en la estrategia. Así, tenemos la suficiente independencia para recomendarle a nuestro cliente actividades alternativas y efectivas que no necesariamente generan comisión de agencia.