Marca Personal: Cómo construir una reputación que abre puertas

Jeff Bezos, fundador de Amazon, lo resumió con una precisión que pocas definiciones de marketing logran: «Tu marca es lo que dicen de ti cuando no estás en la habitación.» Simple, incómodo, verdadero.

La marca personal se ha convertido en una de esas ventajas competitivas que no aparecen en ningún balance financiero, pero que abren más puertas que muchos presupuestos de marketing bien invertidos. Mientras las empresas compiten por atención, las personas compiten por algo más escaso: credibilidad. Y en un mercado saturado de opciones, la credibilidad sigue siendo la moneda con mejor tasa de conversión.

Pero hay un malentendido fundamental que vale la pena aclarar desde el principio: la marca personal no es una estrategia de visibilidad. Es una estrategia de percepción. Y esa diferencia lo cambia todo. No se trata de hacer escándalo para figurar, se trata de hacer presencia para convencer.

Visibilidad vs. Percepción: no son lo mismo

Una persona puede acumular miles de seguidores y tener una marca débil. Otra puede tener presencia mínima en redes sociales y gozar de una reputación sólida dentro de su nicho. La confusión nace porque solemos medir lo que es fácil de medir: likes, seguidores, alcance. Métricas de vanidad que sirven solo para impresionar a incautos.

La marca personal es, en realidad, la respuesta que surge espontáneamente en la mente de otros cuando escuchan tu nombre. Es la suma de experiencias, referencias, resultados, contenidos y conversaciones que se acumulan alrededor de ti con el tiempo.

La diferencia entre identidad y marca

La identidad es lo que crees de ti mismo. La marca es lo que los demás dicen de ti cuando no estás presente, como sugiere la frase de Bezos con la que comienza esta publicación. Por eso muchos profesionales invierten semanas en un logo, una sesión fotográfica o una página web impecable, sin dedicar un solo día a definir qué quieren representar en la mente de su audiencia. La forma antes que el fondo. El recipiente antes que el contenido.

Por qué la marca personal es un acelerador de confianza

Hoy vivimos en un mercado con sobreoferta de opciones. Cuando un cliente debe elegir entre diez consultores, diez abogados o diez arquitectos con perfiles similares, la decisión casi nunca se basa en una comparación racional de credenciales. Se basa en la confianza percibida.

Una marca personal bien construida actúa como un atajo mental para quien toma decisiones: reduce la incertidumbre, disminuye el riesgo percibido y acorta el tiempo de decisión. No es magia. Es psicología aplicada al posicionamiento.

El error que comete la mayoría: la dispersión

Uno de los patrones más frecuentes en profesionales que intentan construir su marca personal es la dispersión temática. Hoy publican sobre liderazgo. Mañana sobre productividad. La semana siguiente sobre inteligencia artificial, hábitos y emprendimiento. El resultado es predecible: nadie logra asociarlos con un tema específico.

El cerebro humano funciona por categorías y atajos. Cuando escuchamos el nombre de alguien, buscamos completar instintivamente la frase: «Es el experto en…» Si esa respuesta no existe con claridad, el posicionamiento tampoco existe.

El síndrome del experto invisible

Existe un perfil de profesional particularmente frecuente: brillante, con años de experiencia, con resultados reales, pero prácticamente invisible. Su creencia es que el trabajo habla por sí solo, pero no funciona así.

La calidad construye reputación entre quienes ya te conocen. La visibilidad genera oportunidades con quienes aún no saben que existes. Se necesitan ambas. La calidad sin visibilidad es talento desperdiciado. La visibilidad sin calidad es ruido.

Los pilares de una Marca Personal fuerte

Construir una marca personal sólida no es cuestión de suerte ni de viralidad. Responde a una arquitectura deliberada que descansa sobre cinco pilares fundamentales:

1. Especialización: La especialización facilita el posicionamiento. Las personas prefieren contratar especialistas porque perciben menor riesgo en la transacción. Un médico general es valioso. Un neurocirujano genera una percepción diferente. Lo mismo aplica en cualquier industria. Mientras más específico sea el problema que resuelves, más potente puede ser tu posicionamiento.

2. Diferenciación: No basta con ser bueno. Hay miles de profesionales buenos. La pregunta que realmente importa es: ¿por qué deberían recordarte a ti y no a otro? La diferenciación no siempre viene del qué haces, sino del cómo lo haces o del para quién lo haces.

3. Autoridad: La autoridad no es un título académico ni un cargo. Es una percepción que se construye con evidencia: resultados documentados, casos de éxito, publicaciones, participaciones en medios, conferencias, libros. La autoridad se demuestra, no se declara.

4. Visibilidad: Sin presencia, no hay marca. La visibilidad debe ser estratégica, consistente y enfocada en los canales donde se encuentra tu audiencia objetivo.

5. Confianza: La confianza aparece cuando existe coherencia entre lo que prometes y lo que entregas. Es el activo más valioso de cualquier marca personal y, a la vez, el más frágil. Se construye durante años y puede perderse en semanas.

Cómo descubrir su posicionamiento real

Muchos profesionales comienzan preguntándose qué contenido deberían crear. La pregunta correcta es otra: ¿Qué espacio quiero ocupar en la mente de mi audiencia?

El posicionamiento más potente suele encontrarse en la intersección de tres elementos:

  • Lo que sabe hacer con solvencia.
  • Lo que genuinamente disfruta hacer.
  • Lo que el mercado está dispuesto a pagar.

Si alguno de estos tres elementos falta, el modelo fracasa. Puedes ser apasionado y competente en algo que nadie paga. Puedes ser muy hábil en algo que no te genera ningún placer. O puedes encontrar demanda de mercado para algo en lo que no eres especialmente bueno. Solo la intersección de los tres crea una propuesta sostenible.

El error de ser «todo para todos»

Hablar para todos equivale a no hablarle a nadie de forma directa. Los mercados premian la relevancia, no la amplitud. Cuanto más específica es su audiencia, más resonante puede ser su mensaje. La paradoja del nicho consiste en que mientras más acotado es su enfoque, más fuerte puede ser tu atracción.

Los errores que destruyen una Marca Personal

Hay cuatro comportamientos que erosionan sistemáticamente una marca personal, sin importar qué tan sólida sea su base:

  • Inconsistencia: Cambiar constantemente de mensaje, estética o temática confunde a la audiencia y debilita el posicionamiento.
  • Falta de autenticidad: Las audiencias detectan la incoherencia. Una persona que se construye en torno a una imagen forzada termina generando desconfianza.
  • Sobreprometer: Inflar resultados o promesas que no se pueden cumplir destruye el activo más valioso: la confianza.
  • Obsesión por las métricas: Optimizar para los números en lugar de para la calidad produce contenido hueco que no construye autoridad real.

La Marca personal como activo estratégico

En un entorno donde la tecnología democratiza el acceso a herramientas, plataformas y audiencias, la marca personal deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad estratégica. No se trata de construir una imagen artificial ni de perseguir viralidad. Se trata de ser deliberado sobre qué quiere representar, para quién y con qué consistencia.

La pregunta no es si tiene una marca personal. Todos la tenemos. La pregunta real es si está gestionando activamente la percepción que construye o simplemente dejando que otros la definan por usted. Para entender mejor cómo, le invitamos a ver el episodio completo de Marca Personal de nuestro pódcast Cerebro y Marca en NCN Pódcast.

¿Cómo prevenir y enfrentar una crisis reputacional?

Una crisis es el término que se utiliza en situaciones angustiantes en las que no se sabe qué hacer ni predecir lo que va a pasar. Es cuando una situación de conflicto se multiplica por los medios de comunicación y el escrutinio público.

 La reputación no varía, a diferencia de la imagen, es un activo intangible, se construye sobre unas pautas reales de conducta y sobre la adecuada comunicación de los valores que orientan la actividad de la organización.

 Características de la crisis reputacional 

Son repentinas

Requieren de reacción inmediata

Amenaza la reputación

Provoca el examen externo de la organización

Tiene fases o etapas

 Fases de una crisis organizacional

La primera etapa es la gestión de riesgo, en ella la organización debe prepararse ante los indicios de algún fenómeno que pueda desencadenar una crisis.

Luego está la pre crisis, en ella se manifiestan los primeros indicios de una situación crítica, por ello se debe investigarla para tener una imagen clara del alcance de la misma.

La tercera etapa es la crisis, la situación se conoce exteriormente por los medios de comunicación y tiene dos momentos: explota la noticia, y el otro es donde no es agenda de los medios pero la situación no deja de ser peligrosa y delicada.

Por último está la post crisis, el momento de hacer evaluaciones en la imagen y reputación y ajustar los planes para prevenir situaciones similares a la que originó la crisis.

¿Cómo cuidar la reputación? 

Si una organización no se enfoca en la gestión y solo prioriza en una buena imagen, profundiza la desconfianza. Por eso hay que evitar minimizar los daños y mentir, porque los públicos penalizan a las empresas que no reconocen sus errores.

Asegúrese de que su empresa cumpla con lo que dice y lo que afirma que hace, es decir que sea  ética en su actuar, desde los valores corporativos hasta en la gestión y demás procesos. Para ello hay que crear una cultura empresarial hacia buenas prácticas en todos los niveles de la organización e identifique bien los grupos de interés para comunicarles de forma transparente lo actuado.

La empresa debe tener claro el mapa de riesgos sociales y ambientales, que le permitan prever lo que ocurrirá con una decisión.

La reputación está relacionada con el reconocimiento que tiene la compañía ante sus públicos o grupos de interés. “Uno de los mitos que se tiene con la reputación es que es difícil de crear y fácil de perder”, afirmó Jaime Arteaga, director de la firma Arteaga & Asociados, representantes en Colombia de Merco (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa). Aclaró que la reputación no es fácil de perder, porque las empresas “si han sido coherentes con lo que hacen y dicen hacer, son capaces de salir a flote rápido”

Los públicos de interés tienen un concepto de las organizaciones que todos los días se debe cultivar, porque esto “permite el logro de objetivos y alcanzar mejores indicadores del negocio (incluso financieros), al contar con su apoyo”, expresó Gloria Andrea Echeverri, directora Comercial de Goodwill Comunicaciones, empresa antioqueña experta en reputación empresarial.

La reputación está relacionada con el actuar de la empresa, con lo que es, la forma en la que se relaciona con sus públicos de interés, la coherencia entre sus valores, misión y visión y su gestión. La transparencia y la sostenibilidad también van ligados a la reputación, esta apuesta de transparencia que hacen las organizaciones no es cuestión de dinero a invertir, sino de disciplina y coherencia.

Claves para afrontar la comunicación en momentos de crisis

La pregunta no es si afrontaremos una crisis, sino cuándo

Por: Carlos Andrés Naranjo-Sierra
Nadie está exento de afrontar una crisis de reputación. Empresas y personas se ven permanentemente expuestas a momentos de crisis en lo que los medios de comunicación y las redes sociales ponen en riesgo años de trabajo en la construcción de una marca o un nombre personal. Es por eso que es fundamental tener algunas claves para afrontar estos momentos de la mejor manera posible, sabiendo que las crisis son naturales y pueden servirnos para salir fortalecidos, dependiendo de la manera como actuemos. 

Tipos de Crisis

Lo primero que debemos saber, es que existen básicamente dos tipos de crisis. Las evitables y las no evitables. El trabajo de todo buen administrador será tratar de mantenerse en el terreno de las evitables y procurar estar preparado, cuando sea posible, para los fenómenos provenientes de los agentes externos, como son los fenómenos naturales o los eventos fortuitos.

  • Crisis evitables: Situaciones que podrían evitarse mediante el mantenimiento, el trato adecuado a los clientes o el uso de recursos de comunicación adecuados (desinformación, mal manejo de imagen corporativa, crisis mediáticas, etc.)
  • Crisis no evitables: Son accidentales pues su origen se encuentra en la naturaleza o en la fatalidad (desastres naturales o accidentes al interior de las instalaciones).

Hay que estar preparados

Lo más importante es estar preparados para evitar y afrontar las crisis. La palabra clave es prevención pero no siempre puede prevenirse una crisis. Es por ello que la planeación por escenarios es de gran ayuda pues permite evaluar los puntos débiles y definir a quién recurrir en caso de emergencia. No tema pedir ayuda tanto de organismos privados como públicos, los cuales pueden ser de vital importancia para resolver pronta y profesionalmente el suceso, evitando que se propague e involucre mayores daños.

Crisis a la velocidad de la luz

El famoso rumor o boca a boca no es nada, comparado con la velocidad a la que se transmite hoy en día la información. Las redes sociales y los teléfonos inteligentes han hecho que lo que antes tardaba semanas y meses en propagarse, hoy esté en manos de todos en menos de lo que canta un gallo. Fotos, videos y etiquetas serán claves en cómo se desarrolla la crisis. Es por eso que se debe contar en estos momentos con el apoyo de profesionales en comunicaciones y medios digitales. Una buena agencia de comunicación con un experto Community Manager son trascendentales en estos casos.

Antes de la crisis

Este es el punto más importante. La planeación y el simulacro de la crisis. Ya sabemos que las probabilidades de que suceda son altas, y si bien pueden evitarse unas crisis, otras son prácticamente inevitables. Es por ello que deben evaluarse e intervenirse los posibles puntos críticos para plantear soluciones antes de que sucedan y definir un Comité de Crisis que se encargue de coordinar las instrucciones y definir quién dará respuestas en medio y en las ruedas de prensa, en caso de ser necesario.

Durante la crisis

Es normal sentirse asustado y en ocasiones entrar en pánico durante el momento de la crisis. Cálmese y no responda con la cabeza caliente, pues de ello depende no solo el desarrollo de la crisis sino el futuro de una parte importante de su reputación. También es una mala idea esconderse, ya que la gente y los medios de comunicación, al no tener acceso a la información de primera mano, comenzarán a especular y este puede ser el peor de los escenarios.

El principio fundamental es: dar la cara, escuchar y atender. No mentir pero tampoco dar más información de la necesaria. Si no se puede dar una respuesta inmediata, debe comunicar que se está evaluando el tema y se responderá tan pronto sea posible. Tome los datos de contacto de las personas involucradas y de los periodistas para luego citarlos o informarles de su respuesta. Ésta debe darse en términos de minutos y horas, no de días. Recuerde que la agilidad es importante en momentos críticos.

Defina también un protocolo de crisis que establezca paso a paso que se hará y quienes serán los involucrados y encargados en cada momento. Un abogado no está de más, pero no deje que los aspectos legales sean los únicos que controlen el afrontamiento de la crisis, ya que estos pueden ayudarle a ganar un pleito jurídico pero, al mismo tiempo, pueden echar por la borda todo su éxito social y comercial. Para el protocolo de crisis puede usar algo simple y básico como esto:

Protocolo de crisis

  1. Administrador o encargado:
    Controla la emergencia, informa y espera instrucciones.
  2. Director de zona:
    Dirige el afrontamiento de la emergencia y convoca a las áreas de la empresa involucradas (mantenimiento, salud ocupacional, etc.).
  3. Gerencia y comunicaciones:
    Establecen declaraciones que se darán a los organismos de control y a los medios de comunicación.

Después de la crisis

Aunque no parezca, cómo se afronta el momento posterior a la crisis es tan importante como el momento mismo de su ocurrencia. De su cuidado depende que se puedan establecer de nuevo unas relaciones armónicas con los clientes y la comunidad. Evalúe el alcance del daño y establezca medidas para repararlo y evitar que se repita, si es posible. El departamento jurídico y las aseguradoras pueden ayudarle en este tema, pero recuerde no dejarlo exclusivamente en sus manos. Tampoco deje de monitorear la situación y verificar cómo madura en la sociedad, los medios de comunicación y las redes sociales para hacerle seguimiento, intervenir y bajarle toda intensidad posible, de modo que una vez se extinga el fuego, las cenizas no vuelvan a encenderse.

Las 15 empresas con mejor reputación en Colombia


La medición dada a conocer indica que los primeros tres puestos se mantuvieron igual a la medición del 2010. Este año Ecopetrol, Bancolombia, Grupo Nutresa, encabezan el kanking.

Por su parte las asociaciones de consumidores le dieron las mejores calificaciones a Acesco, Pontificia Universidad Javeriana, Leonisa, Metro de Medellín, Grupo Nutresa, Colanta, Amarilo, Pfizer, Peldar, Universidad de Los Andes, esta última fue ubicada en el puesto 20 del escalafón de las cien empresas con mayor reputación en Colombia y en el puesto 28 del listado de las más responsables.

Para el ranking de reputación se evalúan variables diferenciales de las empresas comola calidad de la oferta comercial, la reputación en el mercado, la ética corporativa, la responsabilidad social y los resultados económicos y financieros.

En cuanto al ranking de empresas responsables, que en 2011 tiene su primera edición, los primeros lugares fueron para Ecopetrol, Epm, Bancolombia y Grupo Carvajal. La Universidad de los Andes ocupó el puesto 28 y las universidades Javeriana y Pamplona (en Norte de Santander) el puesto 48.

Merco también establece una clasificación de líderes empresariales, en la cualCarlos Angulo Galvis, quien fue rector de Los Andes hasta noviembre de 2011, está en el puesto 26 y es, igualmente, el primero del sector educación. Este listado lo encabezan Javier Gutiérrez Pemberthy, presidente de Ecopetrol; Luis Carlos Sarmiento Angulo, del Grupo Aval y Germán Efromovich, de Avianca. Javier Gutiérrez Pemberthy es ingeniero civil de Los Andes (egresado en 1975).

En la medición de reputación de Merco participaron, 837 directivos empresariales, 290 expertos, 71 analistas financieros, 23 representantes de ONG, 50 miembros de sindicatos, 46 miembros de asociaciones de consumidores la calidad comercial, 65 periodistas de información económica , 35 líderes de opinión y 1.200 ciudadanos.

Top 15 empresas más reputadas:

Ecopetrol
Bancolombia
Grupo Nutresa
Bavaria
Almacenes Éxito
Alpina
EPM
Suramericana
ISA
Grupo Carvajal
Avianca
Corona
Davivienda
Nestlé de Colombia
Isagen

Fuente: Dinero.com